Deadwood

Hace tiempo os hablé de la HBO, esa factoría de sueños que ha creado las mejores series americanas de la última década. Una de las últimas es Deadwood, un western ambientado en esta ciudad minera de Dakota del Sur, y que tuvo como habitantes a personajes tan míticos como Seth Bullock, Al Swearengen o el salvaje Bill Hickock. Y son precisamente estos los protagonistas de esta serie.
Aunque para ser honestos, creo que al referirnos a las series de la HBO deberiamos dejar de hablar de “series”. La HBO consigue trascender los limites propios de las series de Televisión, de tal manera que se tratan más de cine en formato serie que de un simple formato televisivo. Las señas de identidad, y de calidad, que la HBO imprime a cada uno de sus productos, siguen intactos en Deadwood: Unos guiones redondos, una ambientación espectacular, una banda sonora magistral (entre la que se incluyen temas incluso del oscarizado Santalaolla) y un plantel de actores sencillamente escalofriante. La seriedad, los toques de humor negro, la profundidad dramática, el compromiso con la idea y el argumento, la coherencia y el sentimiento y veracidad que impregna cada escena de esta maravilla, eso es lo unico que transmite esta “serie”. Puro cine del de carne y hueso, para sentir, para pensar y para estremecerse. Escenas que te dejan absolutamente patidifuso, y un tono poético en algunas otras, de una belleza extraordinaria. Y también, como no, toques de humor desternillantes.

El nacimiento de los Estados Unidos es una parte de la historia apasionante. País forjado por bandidos, proxenetas, pistoleros y abogados y magistrados de dudosa moral; es imprescindible saber esto para comprender muchas de las cosas que suceden hoy en día en la nación más rica e importante del mundo. La ley del más fuerte, la ley del revolver, la autoridad del poder, la bajeza humana, y por supuesto, el amor entendido más como forma honorable que como un sentimiento humano. Temas tratados mil veces en los westerns de los clásicos del cine, pero en esta ocasión tratados de forma distinta. Deadwood no es un western típico ni tópico. Apenas aparecen pistoleros o comisarios. Apenas hay tiroteos. Deadwood es el western más cercano a la realidad que se haya hecho nunca. Todo en esta serie huele a sequedad, a rudeza, a barro. No hay glamour, y cuando lo hay es solo propiedad de las prostitutas de lujo de la taberna de Cy Tolliver, otro de los brillantes personajes que dan vida a la serie.
Todas las historias entrelazadas, y el sentimiento con las que son representadas… Es absolutamente admirable el comprobar como hacen las series estos de la HBO. Después de esa obra maestra de la televisión moderna llamada Los Soprano, de esa inconmensurable y bellisima obra de arte enterrada a Dos metros bajo tierra, después del retrato más crudo y emotivo de lo que es una guerra entre Hermanos de Sangre… Llegan y te plantan en tus narices un western poderoso, bello y emocionante, demostrandote que te pueden tocar cualquier género y hacer cualquier cosa con él. Utilizar los géneros para trascendirlos y contar historias HUMANAS. Como hacian Hawks o Ford. Como hacen los grandes.
Os dejo con un video resumen de una divertidisima y famosa escena de la serie, la del chino señor Wu intentando explicarle a Al Swearengen que le han robado la mercancia. Y por supuesto, os doy también mi total recomendación para que la veais entera, de cabo a rabo, y disfruteis de sus tres brillantes temporadas.
2 comentarios
Ir a comentarios | rss comentarios [?] | trackback url [?]